El potro lusitano se caracteriza por su nobleza, docilidad y espíritu bondadoso. Su alto porte y elegancia lo convierte en un ejemplar ideal para desempeñar actividades de alta escuela, incluyendo la doma clásica y los enganches livianos.
Por su versatilidad, docilidad, agilidad, coraje y su permanente capacidad para aprender le hacen ideal para actividades como el polo o doma vaquera española y coleo. No obstante, también es ampliamente apreciado para prácticas como el rejoneo, el trabajo de campo en vaquería y la recreación en paseos al aire libre.